La seguridad como claro condicionante de la calidad ha tomado un papel muy destacado en las prioridades de las instituciones sanitarias y sociales en los últimos años.
La contundente estadística de los daños que pueden producir los problemas de seguridad hace pensar en la importancia de dar a conocer el problema en la práctica de enfermería hospitalaria y sociosanitaria, con el fin de poner en marcha estrategias que permitan ir reduciendo la aparición de problemas relacionados con la seguridad.